Si alguna vez te has preguntado qué es Everest (ID) y por qué existe, estás en el lugar correcto. No es otra criptomoneda más que promete revolucionar el dinero. Everest (ID) nació con un propósito mucho más profundo: dar a cada persona, desde su nacimiento hasta su muerte, un control total sobre su identidad digital y su dinero, sin necesidad de un teléfono inteligente. En un mundo donde los gobiernos y las empresas te piden constantemente tus datos personales, Everest intenta cambiar eso. No se trata solo de enviar dinero. Se trata de quién eres, y cómo puedes probarlo sin depender de nadie más.
¿Qué es realmente Everest (ID)?
Everest (ID) es un token ERC-20 que funciona sobre la blockchain de Ethereum. Su dirección de contrato es 0xebd9d99a3982d547c5bb4db7e3b1f9f14b67eb83, y fue lanzado oficialmente en 2019. Pero no lo confundas con Bitcoin o Ethereum. No está diseñado para ser un medio de intercambio masivo ni para especular. Su verdadera razón de ser es ser el motor de una plataforma completa llamada Everest, que tiene tres pilares: EverID, EverWallet y EverChain.
EverID es el sistema de identidad digital. Aquí, tu identidad -tu nombre, tu rostro, tu huella dactilar- se almacena de forma segura en IPFS, una red descentralizada de archivos. No está en un servidor de una empresa ni en una base de datos del gobierno. Está en nodos controlados por la red, y solo tú puedes acceder a él. Para abrirlo, necesitas una combinación de biometría y claves que tú mismo creas: una contraseña, un PIN, o incluso un reconocimiento facial. Cada capa de acceso se desbloquea solo si la anterior se valida correctamente. Es como una caja fuerte dentro de otra caja fuerte, y tú tienes todas las llaves.
¿Cómo funciona EverWallet y EverChain?
EverWallet es tu billetera digital, pero no como las que usas hoy. No solo guarda criptomonedas. También almacena documentos oficiales: tu cédula, tu certificado de nacimiento, tu título universitario. Todo cifrado, todo bajo tu control. Puedes compartir solo lo necesario: por ejemplo, si necesitas probar que eres mayor de edad, no tienes que enviar tu documento completo. Solo una prueba verificable de tu edad. Nadie más ve tu nombre, tu número de identidad, ni tu dirección.
EverChain es el sistema que registra todas las transacciones entre usuarios. No es una blockchain nueva, pero sí una capa especializada que se conecta con la red de Ethereum para asegurar que cada intercambio de valor -ya sea en dólares, euros o tokens de Everest- sea transparente, inmutable y verificable. Lo más interesante: no necesitas un smartphone para usarlo. Puedes interactuar con la red usando una tarjeta física, una terminal en una oficina local, o incluso un kiosco en una comunidad rural. Eso lo hace único. Mientras otras plataformas exigen acceso a internet y un dispositivo moderno, Everest está pensado para personas en zonas sin conectividad o sin recursos.
¿Por qué es diferente de otras criptomonedas de identidad?
Hay otras criptomonedas que también hablan de identidad digital, como Civic (CVC) o SelfKey (KEY). Pero Everest va más lejos. No solo te permite tener tu identidad. Te permite usarla sin intermediarios. No necesitas que una empresa te verifique. No necesitas que un banco te apruebe. Tu identidad es tu llave, y solo tú la controlas.
Además, su enfoque en la accesibilidad sin dispositivos móviles lo separa de casi todos los competidores. En países donde el 70% de la población no tiene smartphone, pero sí acceso a una oficina de gobierno o una cooperativa local, Everest podría ser la primera forma real de identidad digital. Imagina un campesino en el norte de África que nunca tuvo un documento oficial. Con Everest, podría generar su identidad en un kiosco, vincular su huella, y luego usar esa identidad para recibir ayuda humanitaria, abrir una cuenta de ahorro, o incluso pedir un microcrédito.
Chainlink Ecosystem lo describe como "el primer proveedor de stablecoins programables y respaldados por activos". Eso sugiere que Everest también puede funcionar como una moneda estable, vinculada a activos reales, lo que la hace útil para pagos transfronterizos. Pero su núcleo sigue siendo la identidad. El dinero es solo una consecuencia.
¿Cuál es su situación actual en el mercado?
La realidad es dura. Everest (ID) no es una criptomoneda popular. En enero de 2026, su capitalización de mercado es casi insignificante. Según Livecoinwatch, el precio está cerca de $0.01, frente a su máximo histórico de $2.0379 en 2021. Eso significa una caída del 99,5%. La oferta total es de 800 millones de tokens, pero solo 116,7 millones están en circulación. La liquidez es mínima. En SushiSwap, el volumen de operaciones en 24 horas es de apenas $208.
Algunas fuentes dicen que el precio es de $0.22, otras de $0.0097. Hay discrepancias grandes porque pocos intercambian realmente este token. No está en Binance, Coinbase ni Kraken. Solo se negocia en exchanges descentralizados pequeños, con poca actividad. Esto no significa que el proyecto esté muerto, pero sí que tiene un problema grave: nadie lo usa en la práctica.
Investing.com señala que en el último año, Everest (ID) ha alcanzado su precio más bajo. No hay informes de adopción real, ni casos de uso en gobiernos, ONGs o empresas. No hay testimonios de usuarios. No hay lanzamientos recientes de nuevas funciones. Solo el código sigue ahí, y las páginas web técnicas siguen funcionando. Pero sin personas que lo usen, es solo un prototipo.
¿Vale la pena invertir en Everest (ID)?
No. Al menos no como inversión. Si estás buscando ganar dinero con criptomonedas, Everest (ID) no es una opción razonable. Su volatilidad es extrema, su liquidez es casi nula, y no hay evidencia de crecimiento real. Invertir aquí es como comprar una llave para una puerta que nadie más conoce.
Pero si lo ves como un experimento social, como una prueba de que la identidad digital descentralizada puede funcionar sin smartphones, entonces sí tiene valor. Es un laboratorio vivo de lo que podría ser un sistema de identidad global para personas excluidas. No es un producto comercial. Es una idea. Y a veces, las ideas más valiosas tardan años en encontrar su momento.
El verdadero riesgo no es perder dinero. Es pensar que esto va a cambiar algo pronto. Si no hay adopción masiva, si no hay gobiernos que lo integren, si no hay ONGs que lo usen en programas humanitarios, entonces Everest (ID) terminará siendo solo un archivo en un servidor olvidado.
¿Qué sigue para Everest?
La plataforma tiene el potencial. El diseño técnico es sólido. La idea de una identidad que te pertenece, sin necesidad de un celular, es poderosa. Pero el proyecto necesita tres cosas urgentes: adopción real, alianzas con organizaciones, y transparencia sobre su equipo.
Hasta ahora, no se sabe quién está detrás. No hay un sitio web oficial claro. No hay un equipo publicado. No hay roadmap actualizado. No hay comunicados de prensa. Sin eso, los inversores y los usuarios simplemente no pueden confiar.
Si en los próximos 12 meses, Everest logra una asociación con una ONG como la ONU o un gobierno latinoamericano para probar su sistema en comunidades rurales, entonces podría cambiar todo. Pero hasta entonces, sigue siendo una promesa sin rostro.
Conclusión: ¿Es Everest (ID) el futuro o solo un sueño?
Everest (ID) no es el futuro de las criptomonedas. Es el futuro de la identidad humana. Y eso es mucho más importante que el precio de un token.
Si logra que una persona en un pueblo sin internet pueda probar quién es, recibir ayuda, abrir una cuenta, y enviar dinero sin depender de nadie, entonces habrá cumplido su misión. Pero hasta que eso pase, sigue siendo un experimento técnico con muy poca vida real.
No lo compres por especulación. No lo uses si no lo necesitas. Pero sí mantén un ojo en él. Porque si alguna vez alguien lo hace funcionar para los que no tienen voz, será una de las innovaciones más justas de la era digital.
¿Everest (ID) es una stablecoin?
Algunas fuentes lo describen como un stablecoin respaldado por activos, pero eso no es su función principal. Everest (ID) es un token ERC-20 diseñado para impulsar una plataforma de identidad digital. Aunque podría usarse como medio de pago estable, su valor real está en su capacidad para gestionar identidades, no en su estabilidad monetaria.
¿Dónde puedo comprar Everest (ID)?
Everest (ID) se negocia exclusivamente en exchanges descentralizados, como SushiSwap v2 en la red Ethereum. No está disponible en intercambios grandes como Binance o Coinbase. Debido a su baja liquidez, comprarlo puede ser difícil y costoso, y los precios varían mucho entre plataformas.
¿Necesito un teléfono para usar Everest?
No. Esa es una de sus características más únicas. Everest está diseñado para funcionar sin smartphones. Puedes acceder a tu identidad y realizar transacciones mediante kioscos, terminales físicas o tarjetas inteligentes, lo que lo hace ideal para regiones con baja penetración de tecnología móvil.
¿Es seguro usar EverID?
Sí, si usas correctamente los mecanismos de acceso. EverID almacena tus datos en IPFS, una red descentralizada, y los protege con capas de biometría y claves que solo tú conoces. Nadie más puede acceder a ellos, ni siquiera los desarrolladores del proyecto. Sin embargo, si pierdes tus claves o tu biometría, no hay forma de recuperar tu identidad.
¿Por qué el precio de Everest (ID) ha caído tanto?
La caída se debe a la falta de adopción real, ausencia de desarrollo público, y baja liquidez. Aunque el proyecto tiene una buena idea técnica, no ha logrado atraer usuarios, empresas o gobiernos que lo usen en la práctica. Sin demanda, el precio colapsa, independientemente de lo prometedor que sea el concepto.
¿Everest (ID) tiene un equipo conocido?
No. No hay información pública verificable sobre quiénes están detrás del proyecto. No hay sitio web oficial, no hay redes sociales activas, y no hay equipo listado en LinkedIn o en documentos técnicos. Esta falta de transparencia es uno de los mayores obstáculos para su crecimiento y confianza.