Un airdrop de criptomonedas, es una distribución gratuita de tokens a usuarios que cumplen ciertas condiciones, como seguir redes sociales, unir una wallet o participar en pruebas. También conocido como distribución de tokens, es una forma de impulsar la adopción de un proyecto sin tener que vender monedas directamente. Suena genial, ¿no? Pero la realidad es que más del 80% de los airdrops que ves en redes no tienen valor real, ni equipo detrás, ni futuro.
Muchos de estos airdrops son trampas disfrazadas de oportunidades. Proyectos como WALLY, una criptomoneda meme sin equipo ni comunidad, o FOTA, un juego que nunca se lanzó y cuyo token vale cero, solo existen para atraer gente y luego desaparecer. Otros, como el supuesto KCCSwap airdrop, que nunca existió como proyecto real, usan nombres de plataformas conocidas para parecer legítimos. Y si crees que CoinMarketCap reparte tokens, te equivocas: nunca lo hace. Es una estafa común usar su nombre para dar credibilidad a algo falso.
Los airdrops reales sí existen, pero son raros. Proyectos como WorldShards (SHARDS), que repartió tokens en Binance y Bybit en 2025, o SpaceY 2025 (SPAY), un juego blockchain con comunidad activa y lanzamiento planeado, tienen transparencia, roadmap y equipo verificable. Lo que los diferencia es que no te piden tu clave privada, no te piden pagar por entrar, y no te prometen ganancias exponenciales. Si te piden algo a cambio de algo gratis, ya es sospechoso.
Lo que más falla en los airdrops es la confusión entre proyectos. Por ejemplo, el airdrop de BABY, que muchos confunden entre BabySwap y Babylon, o el de Ariva (ARV), que nunca tuvo relación con CoinMarketCap. Si no sabes exactamente qué proyecto es, no participes. La mayoría de las veces, lo que crees que es un regalo es un intento de robar tu wallet.
En 2025, los airdrops más confiables vienen de plataformas con historial: Binance, Bybit, OKX, o proyectos que ya tienen uso real, como juegos con jugadores activos, exchanges con volumen o protocolos con contratos auditados. Si un airdrop no tiene página web clara, no tiene Twitter verificado, no tiene comunidad en Discord real, y no puedes ver quién lo creó, es una trampa. No vale la pena el riesgo.
Lo que encontrarás aquí no son promesas vacías. Son casos reales de airdrops que sí funcionaron, los que se esconden tras nombres bonitos, y las señales claras para evitar caer en estafas. No te vamos a vender ilusiones. Solo te vamos a enseñar lo que realmente importa antes de hacer clic en "participar".
ByteNext (BNU) ofrecía un airdrop para artistas en su plataforma AvatarArt, pero el token dejó de negociarse en octubre de 2025. Hoy no tiene liquidez, no se puede vender y no hay señales de recuperación. Descubre por qué participar es un riesgo y qué alternativas reales tienes.
Saber más...