El cargador eléctrico blockchain, un concepto que mezcla malentendidos tecnológicos con marketing engañoso. No es un dispositivo real, ni una herramienta técnica, ni siquiera un prototipo en desarrollo. Es una frase que suena moderna, pero no tiene sentido en el mundo real de la blockchain. La blockchain no se carga como un teléfono. No tiene batería. No se enchufa. Es un libro digital, distribuido en miles de computadoras, que registra transacciones. Lo que sí se carga es la energía eléctrica que alimenta las máquinas que minan criptomonedas, como Bitcoin o Ethereum. Y ahí es donde empieza la confusión.
Si escuchas hablar de un "cargador eléctrico blockchain", probablemente alguien está vendiendo algo: un dispositivo inútil, un curso falso o una estafa de NFTs. La blockchain no necesita un cargador. Necesita electricidad. Y mucha. Cada vez que se valida una transacción en una red como Bitcoin, cientos de máquinas compiten para resolver problemas matemáticos. Esas máquinas consumen energía como si fueran calentadores de agua. En 2025, la minería de Bitcoin consume más electricidad que muchos países pequeños. Por eso, algunos proyectos buscan usar energía renovable —solar, eólica— para hacer la minería más limpia. Pero eso no es un "cargador blockchain". Es simplemente una forma de alimentar las máquinas con fuentes más sostenibles. Lo que sí existe son cargadores para baterías de vehículos eléctricos. Y sí, esos cargadores pueden estar conectados a redes blockchain para registrar quién usó cuánta energía, pero eso no convierte al cargador en una parte de la blockchain. Es solo un medidor inteligente.
La blockchain no es un aparato. Es un sistema. No se enchufa. Se mantiene. Se actualiza. Se verifica. Y se alimenta con corriente eléctrica, no con magic. Si alguien te vende un "cargador blockchain" como si fuera un producto revolucionario, escapa. Lo que sí te pueden enseñar son las verdaderas conexiones entre la energía, la minería y la sostenibilidad. Por ejemplo, cómo Ethereum redujo su consumo energético en un 99,95% al cambiar de prueba de trabajo a prueba de participación. O cómo países como Irán o Kazajistán usan electricidad sobrante para minar criptomonedas. O cómo empresas como Walmart ya usan blockchain para rastrear productos sin necesidad de consumir toneladas de electricidad. En esta colección de artículos, encontrarás historias reales sobre lo que sí funciona: estafas de criptomonedas, airdrops falsos, intercambios peligrosos, y cómo la energía real que mueve la blockchain afecta a todo el mundo. No hay cargadores. Pero sí hay mucho que entender.
GoCharge Tech (CHARGED) es una criptomoneda que promete pagar por cargadores de autos eléctricos y bancos de energía con blockchain. Pero no tiene infraestructura real, no está en bolsas importantes, y su volumen es casi nulo. No es una inversión segura.
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