Cripto prohibido en Rusia, la restricción legal del uso de criptomonedas por ciudadanos y empresas sin autorización gubernamental. También conocido como regulación cripto Rusia, este marco no prohíbe las criptomonedas por completo, pero las encierra en un sistema tan controlado que para la mayoría es prácticamente inútil. Mientras que en otros países se discute cómo regularlas, en Rusia ya decidieron: solo unos pocos pueden tocarlas, y el resto corre riesgos reales.
El corazón de esta restricción es el ELR, el régimen especial de licencias para empresas que quieren aceptar criptomonedas como medio de pago. Solo grandes empresas con permiso del gobierno pueden usar cripto en transacciones comerciales. Para una tienda, un freelance o incluso una PYME, intentar aceptar Bitcoin o USDT es ilegal. Si lo haces, puedes perder tu cuenta bancaria, recibir multas o incluso cerrar tu negocio. Y no es una amenaza vacía: ya hay casos de empresas sancionadas por aceptar pagos en cripto sin autorización. Esto no es lo mismo que prohibir la posesión. Tú puedes tener criptomonedas en tu billetera, pero no puedes usarlas para pagar la compra de un coche, un televisor o incluso un café en la mayoría de los lugares. La ley quiere controlar el flujo, no eliminarlo.
La minería es una excepción curiosa. Rusia sigue siendo uno de los mayores productores de Bitcoin del mundo, pero solo porque el gobierno permite que las grandes empresas minen, siempre que usen energía barata y no afecten la red eléctrica nacional. Para un particular, minar es técnicamente legal, pero sin acceso a energía a bajo costo o a exchanges legales, no es viable. Y si intentas vender lo que minas, caes en la misma trampa: no puedes transferirlo a una cuenta bancaria sin levantar sospechas. aceptar cripto legalmente, en Rusia, no es una decisión personal, es un proceso burocrático con permisos que solo unas pocas empresas pueden conseguir. La diferencia entre lo legal y lo ilegal no está en la tecnología, sino en quién tiene el papel que lo autoriza.
Lo que ves en los titulares —"Rusia prohíbe criptomonedas"— es una simplificación peligrosa. No es una prohibición total, es una prohibición selectiva. Es como si te dijeran que puedes tener un coche, pero solo si lo compras en una tienda oficial, lo pagas en efectivo y no lo usas en carreteras públicas. ¿Para qué lo quieres entonces? Eso es lo que muchos rusos se preguntan hoy. Las criptomonedas existen, pero en Rusia están encerradas en una jaula de papel.
En esta colección encontrarás artículos que explican exactamente cómo funciona esta jaula: desde qué empresas pueden operar con cripto hasta qué intercambios deben evitar los ciudadanos rusos, qué pasó con los airdrops en el país, y cómo las leyes locales afectan directamente tu capacidad de usar o invertir en criptomonedas. No hay teorías abstractas. Solo lo que realmente importa si vives en Rusia o haces negocios con alguien que vive allí.
En 2025, los ciudadanos rusos enfrentan restricciones extremas para acceder a intercambios de criptomonedas. Solo los muy ricos pueden operar legalmente. El resto recurre a mercados negros, P2P y DeFi, bajo riesgo de bloqueos bancarios y estafas.
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